Todavía no había aprendido a leer muy bien, tenía cinco años, pero la situación que voy a relatar la recuerdo como si hubiese sucedido durante mi adolescencia.

Mi padre todas las noches antes de dormir, nos leía a mí y a mi hermano una serie de cuentos, cual se componía de cuentos de aventura, de ciencia ficción o una simple historia para niños. Pero había un cuento en particular que no podía faltar nunca. Recuerdo sentir que si no escuchaba ese cuento una noche, no me iba a poder dormir tranquilo. (más…)

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