¡Tengo que dejar de temblar!,  hay la puta que lo pario que frio que tengo.  Encima estos imbéciles, viejos verdes ¡que asco me dan!

Lo amo, lo amo. ¡Hay me siento tan sucia! Pero todo sea porque lo amo. Si cuando se despertó tenia su desayuno listo,  el abrigo a mano.  Si anoche le cocine los sorrentinos que me enseño a hacer mamá cuando a penas nos casamos. Por que le gustan mucho, yo se que le gustan mucho. Pero pensé que yo le gustaba más. Mucho más que los sorrentinos. Me va a extrañar. Ya no va a tener quien le cocine tan rico como lo hacía yo.

¡Que alguien me explique que carajo te hizo! Nunca te gustaron las rubias. ¡Yo lo se! Era más joven, pero por favor que pinta de atorranta tenía. Pobre, por  idiota quedo así. No era para él. Solo yo, solamente yo soy para él.

No se esta despidiendo de ella, nunca le gustaron las despedidas. Por lo menos si se despide es por que no la va a ver más. ¡Valió la pena todo esto!

Hay que ganas de dormir y no despertar más… ¡Qué dolor de cabeza!

Todo por vos. Yo sé que lo confundió. No fue su culpa. Pero si nunca le gustaron las rubias, no se, ¿Desde cuándo? ¿Porqué?…