Martín tomó un sorbo de café mientras en el estudio le indicaban por señas cuantos segundos faltaban para estar al aire. 3, 2, 1.

Buenas noches mis sonámbulos favoritos, les habla Martín Cáceres en vivo y vengo a acompañarlos hasta las 4 a.m. Esto es “Visitas nocturnas”, quédense por la 92.7. Escuchemos algo de blues para arrancar.

Martín sentía que esa noche se le iba a hacer más rápida de lo común, había quedado en encontrarse a las 8 de la mañana con Laura en un barcito no lejos de ahí. Nada serio lamentablemente aunque tampoco podía esperar eso de ella. La había conocido una noche como esa cuando llamó contestando a una de las consignas de la radio. Estaba sola, deprimida y con su marido trabajando como todos los miércoles a la noche. Se arriesgó demasiado al contar su triste historia al aire, pero seguramente estaba desesperada, aburrida o con la certeza de que su esposo no podía escucharla. De todas maneras hubo algo en ella que le llamó la atención y concertaron una cita, a la que le siguió otra, y luego muchas más. Siempre se veían los miércoles después de la radio, porque Manuel, el esposo de Laura, trabajaba, pero esa noche iban a verse a la luz del día, después de dejar a los chicos en el jardín, porque su marido iba a ausentarse día y medio a causa del trabajo. Para Martín mejor, tendría tiempo de ordenar un poco su mono ambiente antes de llevarla. Se sentía contento y con suerte, por lo que se atrevió con una consigna que lo tocaba directamente:

La pregunta de esta noche va a ser un tema controvertido, si sonámbulos, la infidelidad. ¿Quién no ha pasado por eso? Quiero opiniones de …infieles o  traicionados, quienes todavía son engañados y lo consienten… ¿Por qué fueron o son infieles? Cuéntenme sus historias. Para hablar en vivo o dejar un mensaje llamen al 43290489. –en ese momento Martín sintió el vibrador de su celular y un mensaje con una frase: “yo me animo a  contar”. Una sonrisa instantánea apareció en el rostro del joven locutor-¡Qué rapidez, ya tenemos el primer llamado de la noche! ¿Quién anda por ahí?

-Hola habla Anónima ¿Cómo estás Martín? Te tengo que confesar que soy  infiel y no me arrepiento, hasta te tengo que decir que cada vez me gusta más –sí, era su voz favorita, la que no se cansaba de escuchar-

-Mirá que nombre interesante Anónima ¡Qué revelación! ¿Y por qué seguís siéndolo? ¿Por qué no te separás? –Martín sabía que había sido un golpe bajo, pero al fin y al cabo merecía tener la respuesta-

Nada está dicho todavía, quien sabe… –y llegó otro mensaje de texto, también de Laura que completaba su frase inconclusa al aire: “…quizás ya tomé la decisión”-

No había persona más feliz esa noche que él, dormiría pocas horas antes de verla, si es que dormiría. Miraba constantemente ese último mensaje sin importarle que la calle estuviera oscura y peligrosa para cualquiera que ostentara algo que brillara en la oscuridad. Eso era lo malo de regresar tan tarde, no había un alma rondando y si la había mejor no encontrarla. Generalmente caminaba ligero las siete cuadras que lo separaban de la parada, pero esa noche era otra cosa, esa noche se sentía con suerte.

A las 8 de la mañana en punto, después de dejar a Nico y More en el jardín, Laura se arregló y tomó el colectivo que la dejaba enfrente del barcito  “El refugio”, punto de encuentro con su amante. Llegó unos quince minutos tarde, pero el mozo le dijo que nadie con la descripción de Martín había llegado. Seguramente se habrá quedado dormido, fue lo primero que se le vino a la mente. Lo esperó media hora, que se transformó en una. No atendía su celular. Se decidió a ir a su departamento, seguramente estaba tan cansado que no había escuchado el despertador ni el teléfono. Tocó timbre y no le atendió nadie, le preguntó al conserje que no le supo contestar nada.

Esa noche un chico nuevo condujo “Visitas nocturnas”, pero no dijo nada acerca de Martín. Se lo había tragado la tierra prácticamente. La sorpresa estaba dando paso a la preocupación pero lo único que hacían en el programa era pasar música de los 80, hasta en estilo había cambiado. Con bronca, Laura apagó la radio y se fue a acostar junto a su esposo que dormía tranquilamente, porque sabía que su mujer no iba a poder seguir haciendo visitas nocturnas los miércoles.

Rocío García comisión 63

la consigna era historia 1, historia 2 se ve bien? es demasiado obvia? critiquen😉